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Susana Eva Martínez, bioquímica, actriz, que dirige el Instituto de Ciencias y Teatro en Barcelona, ‘viaja’ a Tenerife para explicar cómo la ciencia se puede acercar a la sociedad a través de las iniciativas artísticas.

“Las conferencias teatralizadas generan un espacio de confianza que provoca el intercambio con el público”.

Susana Eva Martínez, bioquímica y actriz, directora del Instituto de Ciencias y Teatro (INCITE) en Barcelona, ‘viajó’ anoche a Tenerife a explicar en un charla online cómo la ciencia se puede acercar a la sociedad a través de las iniciativas artísticas.

En ese sentido, la segunda edición del Festival CIENTE que organiza anualmente Morfema bajo la dirección de Ricardo del Castillo, anuncia que para futuras ediciones de este encuentro, se ampliará el número de proyectos escénicos con vocación de concienciación.

Y es que la catalana ofreció ayer una interesante conferencia en la que puso en valor la importancia de iniciativas innovadoras como estas para la comunicación social de la ciencia.

Así explicó que desde el INCITE se persiguen los objetivos de fomentar la educación científica de calidad a través de programas educativos en los que las artes escénicas son el vehículo para comunicar conceptos científicos complejos.

Con ello, se incrementa la visibilidad, se proporcionan herramientas pedagógicas, didácticas e innovadoras para la transmisión del conocimiento científico y el desarrollo de la creatividad y el talento científico, y además sirve para la creación de redes de investigación, integración y debate entre las disciplinas científico-técnicas, artísticas y humanistas.

Susana Eva Martínez destaca que “los conceptos que trabajamos parten del conocimiento científico publicado y contrastado y solo la investigación profunda de la temática a desarrollar nos permite crear una acción fundamentada y con rigor científico”.Por ello, “podemos adquirir una versatilidad artística, haciendo uso de multitud de técnicas y disciplinas de las artes escénicas, plásticas y audiovisuales con el objetivo de encontrar la manera más eficaz y estética de dar forma a eso que queremos transmitir”, añadió.

A la experta y a su equipo les interesan aquellas cuestiones científicas y tecnológicas que tienen interés e impacto social, porque condicionan la vida de las personas o porque suponen retos para nuestra sociedad.

Al respecto, explicó que en uno de sus proyectos escénicos ‘El corazón no olvida’ da vida al doctor Alzheimer para explicar al público más pequeño cada detalle de esta dura enfermedad a través del teatro. De ahí, se revela que un 12% de los niños y niñas conocían de alguna manera esta dolencia, que en muchos de los casos relacionaban con sus abuelos.

Acciones que despiertan la curiosidad, el deseo de saber más, que conectan la ciencia con la vida y con la gente de a pie a partir de un concepto científico